Wednesday, February 27, 2013

#GraciasBenedictoXVI

El Vaticano
Benedicto XVI llegando a México (2012)
Benedicto XVI despidiéndose de México (2012)
El Vaticano de noche
Ciudad del Vaticano
Roma desde la Cúpula de San Pedro
Benedicto XVI en Semana Santa 2012



Monday, February 25, 2013

Si no pruebas tus ideas, la vida se llena de fantasmas



"Ideas need to be tested by reality, by what is. If our ideas are not so tested we will easily find life a disappointment, filled with phantoms of our own making" A student's guide to Liberal Learning by James V. Schall, S.J.

Tuesday, February 19, 2013

Ocio, indispensable para vivir bien


¿Por qué o para qué trabajamos? Una frase común y popular es decir que se debe “trabajar para vivir y no vivir para trabajar”. Cierto. Pero la respuesta me parece aún ambigua. En dado caso, ¿para qué se vive? ¿para qué en un mundo donde la única actividad que tiene valor es el trabajo?

Curioso, porque si lo pensamos, nuestra cultura valora una actividad que en sí misma no tiene valor. El trabajo es útil sólo cuando crea valor para algo o alguien más. Me explico; para una persona que trabaja en una cafetería, el preparar cafés por preparar no sirve de nada. Al contrario es un desperdicio. Es útil sólo si es para que alguien más lo beba.

Tan no tiene valor el trabajo, que más allá de las necesidades que satisface, lo vemos como un mero medio para satisfacer nuestras necesidades primarias: comer, tener un techo, ropa. Si no fuera por ello, no trabajaríamos.

Pero vivimos en una cultura que idolatra el trabajo. Dividimos el tiempo en “días laborales” y “días libres o de descanso”. Muchas veces descalificamos cualquier actividad “no productiva”, es decir que no sea trabajo, porque ser una perdida de tiempo.

Es así, que no sólo hemos desvirtuado “el tiempo libre” sino que ha perdido sentido. ¿Qué es “el tiempo libre”? ¿qué hacemos con nuestro tiempo libre? ¿nada? Si no sabemos qué es o qué sentido tiene, ¿cómo podemos aprovecharlo? He aquí la raíz de la holgazanería, me parece.

Por ello, de la mano de Josef Piper, filósofo alemán que además estudió Derecho y Sociología, me gustaría redescubramos el sentido del “tiempo libre” y “ocio”. En su libro Only the lovers sings (“Solo los enamorados cantan") nos explica que si pensamos en el tiempo libre sólo en relación con los días laborales, como una mera pausa para recuperar el aliento para poder seguir trabajando, forzosamente tendrá una connotación negativa.

Por lo que dejemos de lado la idea de trabajo y centrémonos en el concepto de “tiempo libre”.

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Thursday, February 07, 2013

Carlos V, la historia de una familia que conquistó al mundo


Desde el asenso al trono de Federico III de Habsburgo hasta la llegada de María Teresa, los Habsburgo fueron construyendo su "derecho divino" a gobernar como la dinastía elegida por Dios entre todo el mundo. Así lo proclamó Federico III en el siglo XV: “Austria Eat Imperare Orbi Univers”, del latín “es para Austria gobernar a todo el mundo”… al menos cristiano. Y si aún tienen alguna duda, del latín "Austria" quiere decir Habsburgo. Pero no fue sino hasta la llegada de Carlos V que lo consiguieron.


Con el matrimonio como una de su principal estrategia, los Habsburgo conquistaron bastos territorios. Ya Maximiliano I dijo en su momento: "Deja que otros hagan la guerra, tú, feliz Austria, cásate. Lo que Marte da a otros, Venus te lo regalará a ti". Lo que no quiere decir que no hayan conquistado en el campo de batalla otros tantos dominios.

La dinastía de los Habsburgo conquistó España con el matrimonio de Felipe, hijo de Maximiliano I, con Juana, hija de los reyes católicos. Tras la muerte de Juan, príncipe heredero al trono de España, Felipe y Juana se convirtieron en los futuros reyes.

Pero la historia del llamado César Carlos a penas estaba por comenzar. El 24 de febrero de 1500, durante un viaje para rendir pleitesías al nuevo rey de Francia, Luis XII, Felipe el Hermoso y Juana más tarde llamada "la loca" estaban a la mitad de la ceremonia cuando la heredera al trono de España se tuvo que ausentar. Tras una larga espera, consternadas sus damas de honor acudieron en su búsqueda para descubrir que había dado a luz, sola y sin ayuda, a su primogénito a quien bautizaron Carlos, en honor a su bisabuelo Carlos el temerario.

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