¿No te ha pasado que genuinamente tienes interés de leer un libro pero que por una u otra razón no logras avanzar? Lees una dos página y lo dejas, te aburre o incluso duerme. Suelen ser esos libros “pesados” o difíciles de digerir.
Es realmente frustrante: ves pasar los días y cada ves es más pesado, sientes que estás perdiendo tu hábito de lectura diario y la pila de libros por leer (de esos que mueres por empezar) se empieza a hacer más grande. Pero en tu interior sabes que lo quieres acabar, ¿cómo hacerle?
Primero, déjame decirte que terminar un libro, cualquiera, tiene muchos beneficios. Además de lo que el libro por su contenido te deja, el simple hecho de terminarlo deja una sensación de satisfacción que fortalece tus hábitos, no sólo de lectura aunque principalmente, sino en general. Sabes que si lograste terminar ese libro de más de 500 páginas, puedes lograr cualquier cosa. Por el contrario, cada libro a medio leer es una cosa más que dejas a la mitad en tu vida.
Sin más preámbulo aquí está mi fórmula para lograr terminar esos libros que sientes te están costando trabajo.
1. Sé constante, lee un poquito diario.
Cuando se trata de leer lo más importante es la constancia. Ve qué funciona mejor para ti: leer por tiempo, hojas o capítulos, y ponte por meta bloques pequeños como 5 minutos diarios, una hoja, un capítulo. Verás que con el tiempo y más seguido de lo que crees rebasarás los pequeños bloques que te pongas como reto.
Pero aquí, lo más importante es que por más que reniegues de “ese libro” trata de leer un poquito diario. La satisfacción de ver las hojas pasar y acercarte cada ves más a la cubierta trasera te motivarán para seguir adelante.
2. Recompénsate, lee algo que realmente disfrutes despúes de avanzar un poco con ese “otro libro”
Hay personas que simplemente no pueden leer más de un libro a la vez. Si eres de ellos, este consejo no es para ti. Pero si eres de los mios, te servirá muy bien.
De acuerdo, tienes frente a ti “ese libro” que por una u otra razón debes o quieres leer pero por momentos es más una tortura que placer. Bien, avanza un poco en su lectura y después prémiate con alguna otra lectura, de esas que sabes que indiscutiblemente disfrutarás: una buena novela, un artículo de tu revista favorita, en fin tú te conoces mejor.
Esto lo puedes aplicar de dos formas:
Si eres de los que tiene ya establecido un cierto hábito de lectura, seguro en tu rutina diaria tienes momentos ya designados para leer. ¿Cuánto tiempo tienes designado para leer? ¿15 - 30 minutos? Divídelos: 5 minutos para ese libro que te está costando trabajo, y 10 para una lectura más ligera.
Si puedes permitirte tener dos momentos al día de lectura, también los puedes dividir: en la mañana leer “ese libro difícil”, y por la noche (y sólo si leiste un poco del otro antes) ese que te estás devorando.
Procura que el que te está costando trabajo sea el primero en leer, pues lo más probable es que si el segundo lo estás disfrutando más, estés picado y por lo mismo tengas más tentación por leer ese y en lugar de ayudarte, lo uses como pretexto para dejar el otro: “ahorita que termine este que me está gustando me enfoco en el otro” ¡No lo permitas!
3. Motivación: Ponte metas.
Para terminar “ese libro” lo que necesitas es motivación. Primero piensa porqué lo estás leyendo, qué beneficios te acarrea. Esa debe ser tu primera motivación, y es importante no perderla de vista.
Esa es la fotografía completa, pero cuando se trata del día a día ponte metas, rétate: acabar un capítulo a la semana, por ejemplo. Pero sobre todo procura cumplirlo. El ir consiguiendo tus metas te darán la motivación necesaria para afrontar con más ánimos los momentos de lectura.
¡Ponte metas altas! Te sorprenderás de lo que eres capaz
PILÓN: Date chance
Si nada de lo anterior sirve, veo dos alternativas:
- El libro simplemente no es para ti. Hay que admitirlo, hay libros malos y con tantas cosas buenas allá afuera… ¡no pierdas el tiempo! Usa tu criterio y si definitivamente el libro no vale la pena, déjalo. Ya sé, dejar libros a medias no es lo mejor (por muchas razones, no sólo lo mencionado arriba) pero una ves más la excepción confirma la regla.
- Date chance. Si de plano sientes que no puedes seguir con esa lectura, descansa de ella por unos días, semanas o incluso un mes. Pero mantenla cerca para retomarla en cuanto estés listo. IMPORTANTE: No dejes de leer, puede ser el momento para devorar esa novela con la que estás enganchadisimo. El acabar otro libro te puede dar la motivación que necesitas para retomar “ese otro libro”.
Espero estos consejos les sean útiles. Si tienes otros, no dejes de compartirlos en los comentarios abajo.
